MAREA ROJA

Sin mejillón en el peor momento

Cuando el mejillón se encontraba en las condiciones más óptimas, ha aparecido un episodio de marea roja que mantiene cerrados el 86 % de los polígonos bateeiros y el 40% de las zonas de marisqueo.

Imagen tomada el 21 de agosto de 2014 de varias bateas de cultivo de mejillón cerradas a causa de la marea roja en Villagarcía de Arosa (Pontevedra)Imagen tomada el 21 de agosto de 2014 de varias bateas de cultivo de mejillón cerradas a causa de la marea roja en Villagarcía de Arosa (Pontevedra). Foto: EFE / Salvador Sas

El sector afronta la situación con “un gran pesimismo”, en palabras del presidente del Consello Regulador, Francisco Alcalde, que vive con gran preocupación un episodio en el que “las previsiones son difíciles y en este caso no hay muy buenas perspectivas de que remita”, indica en declaraciones a Efe.

Así las cosas, los bateeiros viven pendientes de los análisis del Intecmar, el organismo de la Xunta de Galicia que realiza varios análisis diarios.

“Nos va todo en ello y tampoco tenemos otra cosa que hacer”, reconoce el Javier Blanco, presidente de la agrupación Virxe do Rosario de Vilaxoán, en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), que se lamenta de que “habrá polígonos que van a estar mucho tiempo cerrados. Es un duro golpe para el sector”.

 La marea roja ha llegado justo cuando las fábricas conserveras estaban trabajando a pleno rendimiento

El productor señala que la marea roja llegó justo “cuando las fábricas estaban trabajando a pleno rendimiento”. Una afirmación que confirman los datos que manejan en el Consello Regulador. “Había una gran intensidad de demanda de mejillón con Denominación de Origen Protegida, tanto en conserva como en fresco”, dice Alcalde.

Seis polígonos abiertos

En cualquier caso, todavía quedan seis polígonos abiertos de los 51 existentes y el mejillón que de ellos se extrae está en perfectas condiciones.

Este es precisamente el mensaje que quiere dejar claro la Consellería del Medio Rural y del Mar. Su titular, Rosa Quintana, recalcaba anteayer mismo que “el Intecmar está haciendo controles diariamente que permiten saber con toda seguridad que el producto que sale al mercado no va a provocar ningún daño al consumidor”.

El proceso que se sigue en el instituto autonómico es muy escrupuloso, según explica a Efe su directora, Covadonga Salgado.

“Una vez que cerramos una zona de producción se bloquea la emisión del documento de registro, una especie de documento de identidad que acompaña al lote de producto”, explica.

De esta manera ya no se pueden emitir más pero además se crea una alerta en la que se detallan los documentos de registros creados desde 24 horas antes de tal forma que los inspectores puedan hacer un análisis nuevo análisis o devolver la mercancía al mar.

“No hay que estigmatizar el producto que llega al mercado”, incide Salgado que explica que en la web del Intecmar hay “información para cada zona de producción”. Una labor que en el instituto autonómico realizan los 365 días al año pero que ahora se intensifica hasta hacer “dos o tres análisis diarios”.

Las resoluciones de cierre se comunican de forma inmediata a través de correo electrónico a más de 400 usuarios y mediante la web todo el mundo puede consultar el estado diario de los polígonos.

Marea roja muy intensa

Son varias las voces que apuntan a que la frecuencia y la crudeza con la que se están produciendo las mareas rojas se deben a causas desconocidas que hay que investigar.

A esta teoría se unió el grupo parlamentario de Alternativa Galega de Esquerda. Su portavoz de Mar en el Parlamento, Juan Fajardo, incide en la necesidad de “llevar a cabo una investigación para evitar la muerte económica de miles de familias gallegas” y acusa a la Xunta de Galicia de “lavarse las manos” y de “mirar para otro lado”.

La directora del Intecmar, sin embargo, explica que se trata de un “fenómeno natural” con la única particularidad de su intensidad. “Es un episodio importante. Hay un importante número de especies de toxinas que los moluscos han ido acumulando en su interior”, algas fitoplancton que constituyen el alimento del mejillón.

“Por eso tenemos un mejillón con una carne extraordinaria”, afirmaba la conselleira do Mar. Pero, al mismo tiempo, reconocía, los moluscos tienen un alto nivel de toxicidad que no les afecta directamente pero sí puede tener consecuencias dañinas para quienes los consumen.

“Son las condiciones de nuestras rías, que dan muchas bendiciones pero también algún que otro disgusto”, indicaba ayer Rosa Quintana, que insistía en que todo el marisco que llega a los mercados por los cauces legales es apto para el consumo.

La ría más afectada es la de Arousa, con la práctica totalidad de sus polígonos cerrados, mientras que en las de Vigo y Pontevedra, los últimos análisis del Intecmar indicaban un leve descenso de las toxinas.

Muchos empleos en el aire

Aunque todavía es pronto para hacer un balance de pérdidas, el presidente del Consello Regulador tiene claro que estamos en una situación que afecta a “muchos miles” de empleos “que giran directa o indirectamente en torno al mejillón”.

Además, advierte de que en poco tiempo puede haber un desabastecimiento del mercado. “Hay poco producto. Se está alterando el ciclo productivo por segundo verano consecutivo. El sector está paralizado no solo en la batea, sino también las empresas y depuradoras. Hay muchos puestos de trabajo en el aire”.

Otro problema derivado de la falta de mejillón gallego con DOP es la entrada en el mercado de “producto foráneo”.

“El consumidor debe buscar siempre el sello de Denominación de Origen Protegida porque mucho de lo que viene de fuera viene acompañado de un mal etiquetado”, defiende Alcalde.

El sector vive con incertidumbre el momento y afronta con pesimismo el presente e incluso el futuro a corto plazo. “Caminamos hacia el invierno, no hacia el verano, los temporales están a la vuelta de la esquina y el mejillón, no sé por qué, cada vez se desprende antes de las cuerdas”, se lamenta Javier Blanco.

Publicado en: Pesca
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