El sector alimentario español refuerza envíos, abre rutas y busca nuevos mercados ante el brexit

El de la alimentación es uno de los sectores económicos más preocupados en España por la incertidumbre que rodea la salida de Reino Unido de la UE, y ya ha empezado a tomar medidas para minimizar el impacto en sus cuentas.

Un hombre pasea con una bolsa de la compra frente a un cartel que reza: 'Disfruta del sabor de Inglaterra'. EPA/FACUNDO ARRIZABALAGAUn hombre pasea con una bolsa de la compra frente a un cartel que reza: "Disfruta del sabor de Inglaterra". EPA/FACUNDO ARRIZABALAGA
El estudio de rutas alternativas por vía marítima para transportar sus productos hasta las islas, la búsqueda de mercados que compensen la previsible caída de ventas o el envío de alimentos no perecederos para reforzar las existencias antes del brexit -29 de marzo- son algunas de las medidas aplicadas por las empresas españolas.
Los últimos datos oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación -referentes al cierre de 2017- reflejan que Reino Unido fue el quinto destino de las exportaciones agroalimentarias del país, con 3.953 millones de euros de ventas. O lo que es lo mismo, casi un 11 % del total.

El más vulnerable: el hortofrutícola

El sector más vulnerable a los vaivenes derivados del “brexit” es el hortofrutícola, para el que éste es el tercer mercado más relevante, del que dependen 1.869 millones de euros en ingresos.
Una de las compañías que dan fe de esta intensa relación es Finca Las Lomas, una explotación agrícola y ganadera ubicada en el municipio gaditano de Vejer de la Frontera (Andalucía), y que comercializa entre el público británico entre 15 y 20 millones de kilos al año.
Un portavoz de la firma -propiedad de una de las mayores fortunas españolas, la de la familia Mora-Figueroa- precisa en declaraciones a Efeagro que trabajan “con las principales cadenas de distribución”, entre ellas Tesco, Sainsbury, Asda o Mark’s & Spencer, a las que vende desde brócoli hasta coliflor, pasando por puerro, coles, zanahorias, cítricos y boniatos.
“Nosotros poseemos una sociedad propia en Reino Unido desde los años 80 para optimizar esta relación”, apuntan desde la compañía, cuyos portavoces reconocen que ante la inminencia del “brexit” también han incrementado el volumen de exportación a países como Alemania, Finlandia, Francia o Dinamarca, a lo que se suma su intento por llegar ya al continente asiático y Canadá.
Además, han mantenido reuniones con las autoridades portuarias para estudiar rutas de transporte alternativas y conocer qué tipo de trámites administrativos habrá que completar, pese a que por el momento hay más dudas que certezas.
“Es de esperar que si hay brexit sí tenga cierto impacto en el sector” por los previsibles aranceles, explica un portavoz de Finca Las Lomas, quien no obstante puntualiza: “Nosotros producimos en formatos y variedades ajustadas a las demandas del cliente de Reino Unido (…), y éste seguirá demandando productos de calidad”.

Almacenaje ante un hipotético bloqueo en fronteras

José Miguel Flavian, consultor que trabaja desde Londres para empresas españolas de alimentación, incide en que el Gobierno británico ya ha informado a los importadores de que nada más activar un “brexit” sin acuerdo habría un período de tiempo en el que podrán seguir enviando producto como hasta ahora, y que los nuevos requisitos burocráticos se podrán resolver a posteriori.
En su opinión, el planteamiento de cara al próximo 29 de marzo es diferente para quien se dedica al producto fresco y quien se centra envasado, cuya caducidad es más larga.
A estos últimos, grandes cadenas de supermercados y fabricantes piden adelantar envíos para almacenar excedente y sortear así un hipotético bloqueo en fronteras.
Ejemplo de ello es la cárnica catalana Noel, que ante la opción de que finalmente no haya acuerdo, ya está recomendando a sus clientes “que aumenten su inventario de seguridad para garantizar que los retrasos en las entregas no afecten al suministro”. Sus responsables recuerdan a Efeagro que todavía existe la opción de que las autoridades británicas y europeas lleguen a un pacto similar al que rige la relación comercial con Canadá o Noruega, mercados donde ya exporta, por lo que ya tiene experiencia en cumplir sus requisitos.
Imagen de un comprador de Sainsbury en el centro de Londres. Foto: EFE / Archivo.

Imagen de un comprador de Sainsbury en el centro de Londres. Foto: EFE / Archivo.

No obstante, admiten que si no hay una solución negociada y los costes aumentan, tendrán que analizar la posibilidad de “ajustar precios”.
Para los productores de carne y embutidos Londres tiene también un peso específico (191 millones en ventas), aún así inferior al que supone para los fabricantes de bebidas alcohólicas -categoría que incluye el vino y la cerveza-, con exportaciones por valor de 414 millones de euros, y para el aceite de oliva, con 196 millones.

Los vinos

Marcas vinícolas españolas como Ramón Bilbao ya se preparan para el “choque” que supondrá la salida del Reino Unido, y prevén un encarecimiento de este producto tanto si hay aranceles como si no debido a la esperada depreciación de la libra frente al euro. Pese a las dudas, la compañía ha reforzado su inversión en el país y cuenta con dos personas trabajando a tiempo completo en su capital por tratarse de un mercado interesado en el vino y que ya identifica el sello de Rioja.
Entonces, ¿cuáles serían los mayores riesgos para las empresas agroalimentarias? En opinión del responsable de Derecho Alimentario del centro tecnológico Ainia, José María Ferrer, la posibilidad de que Reino Unido cambie el régimen jurídico que aplica a estos productos supone una clara amenaza.
Nuevos controles y requisitos para los alimentos procedentes del exterior, no reconocer las denominaciones de origen protegidas (DOP) o cambios en materia de etiquetado son algunas de las medidas temidas por el sector.
(1 votes, average: 5,00 out of 5)
Loading...