Debate

Pesticidas, ¿sí o no?

Las legislaciones que prohíben a los agricultores proteger sus cultivos ponen en peligro nuestro suministro de alimentos. Por eso, políticos y sociedades deberían plantearse hoy una sencilla pregunta: ¿pesticidas, sí o no? Una respuesta errónea podría comprometer el futuro de las nuevas generaciones, advierte Graeme Taylor, portavoz de la Asociación Europea de Protección de los Cultivos (European Crop Protection Association), en una tribuna para EurActiv.com.

Activistas protestan contra el uso de glifosfato en pesticidas ante la oficina de representación de la Comisión Europea en Berlín (Alemania) el 6 dActivistas protestan contra el uso de glifosfato en pesticidas ante la oficina de representación de la Comisión Europea en Berlín (Alemania) el 6 de junio de 2016. Foto: EFE/Kay Nietfeld.

(Las opiniones vertidas en esta tribuna reflejan exclusivamente la posición de sus autores y no pueden ser atribuidas a EurActiv ni a ninguno de los asociados de la red europea de EurActiv)

¿Cuál es la función primordial de un agricultor? Hacen mucho más que cultivar cereales, frutas y hortalizas. De hecho, son los celosos guardianes de nuestras tierras para las generaciones futuras. El trabajo de un agricultor o ganadero es difícil: tienen que producir alimentos de alta calidad y sostenibles, al tiempo que deben optimizar la productividad.

Tienen una “clientela” exigente. Los consumidores esperan –y merecen- tener acceso a alimentos seguros, y a precios asequibles.

Pero con los actuales precios contra las cuerdas (entre ellos en el sector lácteo europeo, fuertemente golpeado por la crisis), la tarea diaria de los agricultores se parece más a la de un acróbata que se esfuerza por no caerse de la cuerda floja que a la de un trabajador del campo.

Añadan a eso otro problema: la regulación europea amenaza con eliminar las herramientas que los agricultores necesitan para llevar a cabo su tarea, en especial los productos innovadores y eficaces que protegen las plantas de elementos dañinos, entre ellos insectos, malas hierbas, parásitos u hongos.

Estos productos son elementos esenciales del conjunto de herramientas básicas de un agricultor, y los agricultores están entrenados para usarlas con precaución, y sólo cuando es necesario.

Cuando se debate sobre si los agricultores europeos deben tener acceso a los pesticidas, la pregunta, simplemente, debería ser: ¿sí o no? ¿Se forma la opinión de la gente sobre los pesticidas en base a hechos, o son puramente emotivas? ¿Qué papel desempeñan en ello los legisladores y las personalidades influyentes de Bruselas?

¿Se valoran todos los hechos a la hora de tomar una decisión aquilatada? ¿Se toman las decisiones en base a datos científicos, o las emociones desempeñan un papel cada vez más relevante? En realidad, todo lo que gira en torno a los alimentos tiene mucho de emocional. Nuestra industria reconoce que existen reticencias sobre nuestros productos, y nos tomamos esos recelos muy seriamente.

La polémica por el glifosato y su posible efecto cancerígeno

Pero también hay mucha desinformación sobre qué son realmente los pesticidas, o sobre cómo funciona -de verdad- la producción de alimentos, y por qué son necesarios los pesticidas.

Un buen ejemplo de eso: el pasado 19 de mayo, la Comisión Europea no logró tomar una decisión sobre la renovación del glifosato. Este nuevo retraso es decepcionante, pero, por supuesto, tampoco esperábamos que los Estados miembros (de la UE) se apresurasen en tomar una decisión tan importante.

Una vez dicho esto, 90.000 páginas de evidencias, 3.300 estudios contrastados, la opinión de la EFSA, la valoración de la OMS, y una resolución del Parlamento Europeo –por no mencionar las autoridades reguladoras en todo el mundo- apoyan la renovación (de la autorización para usar el glifosato en la UE).

Pero, lamentablemente, se ha permitido a la política minar lo que debería ser un sencillo proceso de aprobación, basado en las pruebas científicas.

Según un estudio de YouGov publicado en abril pasado, apenas un 4% de adultos encuestados en Reino Unido, Alemania, España y Polonia logró calcular correctamente que la producción mundial de alimentos debería aumentar un 60% para 2050 si se quiere satisfacer la demanda de una población mundial creciente. La cifra del 60% es la que baraja la FAO.

Cuando se les pidió que señalaran la cifra por la cual se debería aumentar la producción mundial de alimentos para satisfacer esa demanda, el 61% de encuestados respondió con un guarismo mucho más bajo.

Además, las personas encuestadas evaluaron erróneamente el papel que tienen los pesticidas a la hora de proporcionar alimentos a precios asequibles para los consumidores del planeta.

De hecho, apenas el 31% de adultos preguntados cree que la incapacidad de los agricultores para proteger sus cultivos contra las enfermedades y las infecciones sea un factor directamente relacionado con el coste del suministro mundial de alimentos. Sin embargo, el 91% piensa que su acceso a alimentos sanos y frescos está vinculado al precio.

Hay una desconexión evidente. Si los agricultores no pueden proteger sus cultivos, el coste aumentará inevitablemente. Europa no puede tener dos vías en este asunto. Los pesticidas ayudan a los agricultores a suministrar alimentos seguros y a precios asequibles.

Lo cierto es que las decisiones que se toman en Bruselas pueden tener un efecto inmediato y significativo en nuestro suministro de alimentos, y, sin duda, impactarán en la capacidad de las generaciones futuras para obtener alimentos seguros, sostenibles y a precios asequibles.

Si Bruselas limita el acceso de los agricultores a la innovación, eso repercute en el precio que pagamos por los alimentos, en lo que comemos y en cómo comemos.

Por eso, estamos ante un momento decisivo para la agricultura europea.

Tenemos que dejar que nuestros agricultores produzcan más alimentos y empoderarlos para que puedan alimentar a más personas, con mayor eficacia, utilizando menos tierras y gastando menos recursos naturales.

Los políticos, la industria y la sociedad tienen que trabajar juntos para encontrar soluciones integradas y sostenibles. Para lograrlo, los agricultores tendrán que acceder a toda la tecnología disponible.

Somos muy conscientes de que existe una brecha informativa, y sabemos que hay quienes ven negativamente nuestros productos. Queremos afrontar eso.

Queremos implicar a los responsables políticos y a la sociedad en un debate sobre el papel que desempeñan los pesticidas en la producción de alimentos en Europa.

Nos gustaría abordar los malentendidos y prejuicios, y demostrar nuestro verdadero compromiso para proteger la salud humana y el medio ambiente. Deseamos un debate abierto, objetivo y sincero.

Planteamos una pregunta sencilla: ¿pesticidas, sí o no? Una cosa está clara: la respuesta no siempre es tajante.

No hagamos sufrir a las generaciones del mañana, por las decisiones que se tomen hoy en Bruselas.

Versión española: Fernando Heller

Etiquetado con: ,
Publicado en: Agricultura
(No Ratings Yet)
Loading...

servicios

LA SEMANA EN MENOS DE UN MINUTO

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.