Según un estudio de las ONG

El pescado ilegal esquiva la frontera española y se cuela por otros puntos de la UE

La importación a España de países con “alto riesgo” de vender pescado ilegal se ha reducido, pero los operadores se desvían a otros países de la Unión Europea (UE) con menos control, según un informe de varias ONG ecologistas.

 Varios trabajadores descargan pescado de un barco en un puerto en Phuket, sur de Tailandia. EFE/Yongyot Pruksarak Varios trabajadores descargan pescado de un barco en un puerto en Phuket, sur de Tailandia. EFE/Yongyot Pruksarak

Las organizaciones ambientalistas EJF, Oceana, Pew y WWF han dado a conocer un estudio en el que analizan el impacto de la regulación de la Unión Europea (UE) contra la pesca ilegal y su sistema de “tarjetas amarillas” y “tarjetas rojas” para amonestar a los países que no la combaten adecuadamente.
Desde que en 2010 ese régimen entró en vigor, 25 países han recibido alguna tarjeta y, de ellos, tres tienen aún la roja (Camboya, Comoros y San Vicente y Granadinas), que implica una sanción y prohibiciones a su exportación.
Las ONG creen que la ley ha servido para impulsar reformas y control en los países señalados, pero ha cambiado los flujos comerciales “de alto riesgo de ilegalidad” de forma que los operadores esquivan aquellos con más vigilancia y optan por las fronteras “más porosas”.

Barco Taishan que llegó a un puerto tailandés cargado con merluza de la pesca ilegal. EFE/Ren Qian

Según el informe, España ha disminuido la importación de pescado y marisco de países con “tarjeta”, pero la “ruta” de tales alimentos se ha desviado.

Pez espada sospechoso en Portugal

El estudio cita el pez espada, surimi y tiburón de Panamá (con tarjeta amarilla hasta 2014): en España se rebajaron sus importaciones entre 2005 y 2016, pero durante ese período subieron notablemente en Portugal.
Además, según los datos de la oficina comunitaria Eurostat reflejados en el informe, las ventas a España de pez espada congelado originario de Portugal subieron, lo que “dificulta los controles”.

Atún de Tailandia

Tailandia -líder mundial atunero- tiene tarjeta amarilla desde abril de 2015 y, según los datos de las organizaciones, las importaciones de atún procesado a España cayeron un 20 % durante los doce meses posteriores a esa fecha; en contraste, los envíos a Holanda subieron un 25 %.
También repuntaron las llegadas al mercado español de producto proveniente de Holanda.
En el caso de Ghana -con tarjeta amarilla de 2013 a 2015-, las ONG resaltan un aumento de sus importaciones de atún a Italia, quien “en paralelo” acrecentó sus envíos generales de esa clase de pescado a otros destinos de la UE.

Las ONG piden igualar los controles en toda la UE y fomentar las nuevas tecnologías para vigilar mejor el pescado.

Por el contrario, las importaciones pesqueras del país africano a España “se quedaron a cero” seis meses antes del aviso de la CE.
El surimi de Corea del Sur (con tarjeta amarilla entre 2013 y 2015) dejó de entrar a España meses antes de la advertencia de Bruselas; por su parte, Portugal mantuvo e incluso acrecentó sus importaciones de ese producto.
Las ONG han solicitado más vigilancia y más cooperación de la Comisión Europea y de los Gobiernos a la hora de supervisar el comercio intracomunitario para solucionar las diferencias y garantizar que se cumplan las normas, así como el fomento de las nuevas tecnologías para reforzar el control y un mejor seguimiento del pescado en todas las fases de la cadena alimentaria.

Etiquetado con: , , , , , ,
Publicado en: Pesca

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.