BREXIT

Los pescadores ingleses buscan nuevos puertos por temor a bloqueos en Francia

El sector pesquero del sur de Inglaterra, que suele faenar en el canal de la Mancha, busca puertos alternativos para distribuir su producto a partir del 1 de enero por temor a bloqueos en Francia en protesta por el desenlace de la negociación pos-Brexit.

Un operario del puerto inglés de Brixham sostiene una platija recién pescada Efeagro/ Judith MoraUn operario del puerto inglés de Brixham sostiene una platija recién pescada Efeagro/ Judith Mora

 

Fuentes de Brixham, en el condado de Devon y primer puerto inglés por valor de la captura, han indicado a Efe que compradores y distribuidores ingleses están conversando con sus contactos en Holanda y Bélgica, dos de sus grandes mercados, para posibilitar la entrada de mercancía a países de la Unión Europea (UE) en previsión de impedimentos en territorio francés.

El Reino Unido exporta a la UE un 80 % de su pescado (que totalizó 452.000 toneladas por valor de unos 2.219 millones de euros en 2019) y buena parte se distribuye a través del puerto pesquero de Boulogne-sur-Mer, cerca de Calais (norte de Francia), donde en el pasado ha habido agresivas protestas.

En su negociación con Bruselas para un acuerdo comercial, Londres pide recuperar el control de sus aguas y pactar anualmente el acceso de los pescadores de países comunitarios, que ahora gozan de una amplia cuota de pesca en territorio británico y perderían sus derechos adquiridos.

 

Disturbios en Francia

 

“El país al que todos tememos es Francia. Son muy militantes y a veces parece que actúan con impunidad”, declara a Efe el gerente de una de las más conocidas flotas pesqueras del suroeste inglés, que prefiere permanecer en el anonimato.

La peor pesadilla para los pescadores británicos es que, descontentos por la situación, los pescadores franceses bloqueen la entrada del lenguado que va a Bélgica, la sepia que gusta en Italia o la merluza que consume España, en posibles manifestaciones violentas que resulten en la pérdida de la mercancía.

Pescadores de Reino Unido. Efeagro/Vickie Flores

Pescadores de Reino Unido. Efeagro/Vickie Flores

 

En el Reino Unido aún se recuerda el sacrificio en 1990 de 386 corderos ingleses por agricultores franceses que protestaban contra la caída del precio de la carne, que atribuían a las importaciones, y, más recientemente, las barricadas con quema de neumáticos en Calais por pescadores que condenaban la pesca con impulsos eléctricos.

Además, los pescadores ingleses que faenan en el canal de la Mancha se quejan de que son recibidos con bombas de petróleo y pedradas cuando pescan vieiras en aguas francesas al amparo de la normativa de la UE entre mayo y octubre, cuando los nativos no pueden hacerlo en virtud de su legislación nacional, en las llamadas “Guerras de las Vieiras”.

 

Cambios con o sin acuerdo

 

Chloe North, gerente de la cooperativa Organización de productores de pescado del oeste, señala que las retenciones en las aduanas pueden producirse tanto si no hay acuerdo comercial entre el Reino Unido y los Veintisiete como si lo hay, puesto que de todos modos habrá cambios en las fronteras.

“Creo que nosotros estamos preparados para los nuevos trámites. Muchos de nuestros miembros ya exportan fuera de la UE así que están acostumbrados a hacer declaraciones de aduanas”, explica a Efe.

“A ver cómo va el 1 de enero. No pienso que haya retenciones por nuestro lado. Sí nos preocupan las posibles retenciones en el lado francés” por las comprobaciones adicionales y si hubiera malestar, señala.

North confía en que “la transición sea fluida y se obtenga un acuerdo con el que todo el mundo quede medianamente satisfecho”.

En Francia, el pasado lunes las autoridades confirmaron que en las últimas semanas ha habido atascos de entre cinco y seis horas para acceder al puerto y al túnel de la Mancha en Calais, el paso fronterizo entre ese país y el Reino Unido.

Según la prefectura del departamento del Norte, el tráfico de camiones ha pasado de 6.000 diarios a 9.000, en parte por el temor de los británicos a quedarse sin alimentos cuando se desvincule del bloque, a lo que se suman las restricciones de circulación derivadas de la pandemia.

El Reino Unido y la UE negocian a contrarreloj un acuerdo que regule su relación al fin del periodo de transición pos-Brexit, que acaba el 31 de diciembre, y, aunque ha habido avances, las dos partes advierten de que todavía existen diferencias en asuntos clave, entre ellos la pesca

Publicado en: Pesca
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