CUSTODIA DEL TERRITORIO

Un impulso a la custodia fluvial en Salamanca, un chorro de agua que da vida

El agua es vida y la unión hace la fuerza; estos dos refranes se han puesto en práctica en Almenara de Tormes (Salamanca), donde un acuerdo pionero y ejemplo de custodia del territorio permite llevar agua del Tormes a unas lagunas surgidas por el trabajo de una gravera.

play Conexión entre el río y el sistema lagunar en la Fundación Tormes EB. Foto: Efeagro/ LRS.Conexión entre el río y el sistema lagunar en la Fundación Tormes EB. Foto: Efeagro/ LRS.

El origen de este humedal, a sólo 18 kilómetros de la capital salmantina, se remonta al año 1975 cuando en la margen izquierda del río Tormes se asentó una gravera que explotaron dos empresas hasta 1994, según explica la Fundación Tormes-EB, actual propietaria del terreno, responsable del plan de restauración de la zona. Como resultado de estas casi dos décadas, los terrenos quedaron “fuertemente degradados” y se originaron un conjunto de lagunas, cuya situación empeoró aún más tras el abandono de la actividad económica de la gravera.

En 1999, una familia de la zona compró los terrenos, que forman parte de la Red Natura 2000, y los donó a la Fundación Tormes-EB, que se propuso restaurarlos para crear un Centro de Educación Ambiental. En el marco del plan de restauración, se destinó una parte del terreno a uso público -diseñado para el disfrute de la población salmantina- se construyó un centro de visitantes -con albergue para 50 personas- y una zona de reserva, donde cada vez hay una fauna más cuidada. “Las actuaciones requerían de constantes gestiones y solicitud de permisos a la Confederación Hidrográfica del Duero”, explica Víctor Pérez, uno de los técnicos de la Fundación Tormes.

Paisaje en los terrenos de la Fundación Tormes EB. Foto: Efeagro/ LRS.

Paisaje en los terrenos de la Fundación Tormes EB. Foto: Efeagro/ LRS.

Objetivos comunes y un acuerdo pionero

Y, dado que ambas entidades ya colaboraban con numerosos proyectos de voluntariado y sensibilización ambiental, surgió la idea de establecer un acuerdo de custodia de territorio pionero en España, el primero firmado entre una administración de gestión de aguas y una entidad privada, dos organizaciones que comparten un objetivo común, la protección del Tormes. El texto se ratificó en 2013, con el apoyo expreso de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y es un estímulo para iniciativas similares en otros entornos fluviales del territorio.

Una canalización que le permite renovar el agua de la laguna, de manera que se evita su estancamiento y eutrofización

El acuerdo facilita, fundamentalmente, mejorar la calidad de aguas del sistema lagunar, por lo que se procedió a conectar el río Tormes con la lagunas a través de una canalización que le permite renovar el agua de la laguna, de manera que se evita su estancamiento y eutrofización. Sobre el terreno, los beneficios de este canal de agua se palpan a primera vista. En las lagunas conviven martinetes, avetorillos e incluso se ha dejado ver una pareja de garza imperial y, en invierno, el águila pescadora, “indicadores de la calidad del ambiente de ribera”, explica Pérez.

Y es que tras dos años de puesta en marcha del acuerdo que permite dar caudal nuevo a la laguna, “la mejora de la calidad del agua es evidente”, añade y, por tanto, hay “más calidad y cantidad de especies” en el ecosistema. Además, se reducen las cargas administrativos en el trabajo continuo y conjunto que realiza la Fundación Tormes-EB y que, desde la puesta en marcha del convenio, se justifican a través de un programa anual que evita las autorizaciones individuales y agiliza los procesos.

Un ejemplo de que las actuaciones de las administraciones pueden facilitar la regeneración natural y custodiar un territorio para el disfrute de todos.

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Publicado en: Turismo rural
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