PAC 2023/27

Extremadura encara su ajuste a una PAC con ventajas pero con mucha burocracia

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Extremadura, que genera gran parte de su PIB regional en el campo, se prepara para ajustarse a una Política Agrícola Común (PAC) en el periodo 2023/27 con más compromisos medioambientales que pueden acarrear ventajas para su actividad extensiva pero también más burocracia para cobrar ayudas.

Un cerezo en flor en el Valle del Jerte (Extremadura). Foto de Efeagro cedida por la DOP Cereza del JerteUn cerezo en flor en el Valle del Jerte (Extremadura). Foto de Efeagro cedida por la DOP Cereza del Jerte

«La Junta de Extremadura ha participado activamente en el desarrollo del Plan Estratégico español para la futura PAC (Pepac) y sí, en líneas generales, apoyamos su contenido», ha apuntado a Efeagro el director general de la PAC de este Ejecutivo, Javier Gonzalo.

Ha resaltado cuatro «puntos fuertes» del nuevo marco de ayudas europeas agrícolas para el campo extremeño: la regionalización, su apuesta por la agricultura y ganadería extensiva, su diseño del pago redistributivo y el aumento de las ayudas asociadas.

Efeagro/ Infografía Borja García

«La regionalización, en la que hemos trabajado mucho y creemos que es positiva para Extremadura, incluye a las comarcas de la Vera y simplifica en una misma región el regadío de las Vegas Altas del Guadiana y las Vegas Bajas, lo que era una reivindicación histórica de los agricultores», ha explicado.

Que la nueva PAC apueste por la agricultura y la ganadería extensiva, de gran importancia en Extremadura, a través de los escoesquemas, es otra de sus ventajas, ha declarado.

También lo es que el pago redistributivo por las primeras hectáreas se haya perfilado con dos umbrales, lo que se traducirá a una extensión de las «ayudas a más hectáreas» y en un «mayor apoyo a la agricultura profesional».

En cuanto a las ayudas asociadas -ha añadido-, «el incremento de sus límites repercutirá positivamente en sectores muy importantes de la región, como son el ovino y el caprino, el vacuno de carne, el tomate de industria o el arroz«.

Sobre este último cultivo, ha detallado que tras varias propuestas ministeriales que «no eran convincentes», al final se ha llegado a «una posición bastante buena«, ya que los productores de arroz van a poder cobrar ayudas con mantener durante unos meses una lámina de agua que definirá la propia comunidad autónoma».

El máximo responsable de la PAC en Extremadura también ha resaltado que, a partir de 2023 se duplique el apoyo a los jóvenes agricultores a través del pago complementario para propiciar el relevo generacional en el sector y la participación de las mujeres.

Ahora, «prácticamente un tercio de las personas que se incorporan a la agricultura extremeña son mujeres, pero es cierto que en edades superiores, los porcentajes son más bajos», ha argumentado.

Gonzalo ha considerado positivo que en este «importante periodo de sequía» la nueva PAC incentive la rotación de cultivos con los ecoesquemas, una práctica que ayuda al ahorro de agua, un objetivo al que la región también destina ayudas para mejorar las acometidas de las redes principales y secundarias de regadío.

MANTENIMIENTO DE LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA EXTREMEÑA

Para Gonzalo, Extremadura «va a poder mantener su estructura productiva» con la nueva PAC, ya que «va a llegar más o menos la misma cantidad de dinero», porque según los análisis que han hecho los técnicos de la Administración regional, la acogida de los agricultores a los ecoesquemas va a tener «una penetración importante».

«En la ganadería y en regadío, el índice de penetración a los ecoesquemas va ser del 90 %, y en cultivos permanentes, entre un 71 % y un 80 %«, ha calculado.

La Junta aún confía en que el Pepac que el Gobierno español envió a Bruselas el pasado 30 de diciembre pueda dar cabida una única región de pastos para la ganadería extremeña, tal y como defendía una de las alegaciones que presentó al texto en el proceso de participación pública.

MÁS BUROCRACIA Y MENOS FONDOS, SEGÚN LAS OPAS

El presidente de la principal asociación agraria de la región –APAG Extremadura Asaja-, Juan Metidieri, es tajante al afirmar que la futura PAC «impuesta por Bruselas» se ha hecho «de espaldas al agricultor y al ganadero, sin escuchar la voz de la realidad del campo, enfocada a la defensa del medio ambiente» y con «3,1 millones de euros menos de fondos«.

«Los productores somos los que más hemos defendido el medio ambiente siempre, porque si no se cultiva, se quedan en estado de abandono», ha recalcado antes de criticar el «gran endurecimiento ambiental» de la política agraria comunitaria a través de los ecoesquemas, «muy difíciles de aplicar para muchas producciones».
Como ejemplo, ha mencionado que «el arroz, el olivar o el cereal van a tener muy complicado el acceso a un ecoesquema, porque no se han hecho acordes a la realidad agronómica de la zona».

Además, «son unos ecoesquemas que van a dificultar el día a día al agricultor, con más inspecciones y sanciones por hacer simplemente lo mismo que venía haciendo«.

Desde la segunda asociación más representativa, UPA-UCE Extremadura, su secretario general, José Cruz, ha comentado que existen «claros y oscuros en determinados aspectos» de la nueva PAC, que da una serie de «garantías» con las ayudas para el campo pero que a la vez «eleva de forma muy dura las exigencias medioambientales y la burocracia para conseguirlas».

El presidente de COAG Extremadura, Juan Moreno, ha resaltado también el «recorte presupuestario» que se trasladará a la región con el futuro marco agrícola europeo, en el que «al agricultor y al ganadero se le exige más con menos, como si a un trabajador de otro sector se le amplía el horario de la jornada y cobra lo mismo».

Ha lamentado que su contenido cuente con «el beneplácito tanto del MAPA como de la Junta Extremadura» pese a que la nueva PAC adelgaza sus fondos un 9,6 %.
Además -ha agregado- su aplicación «retraerá un 25 % de los fondos para los ecoesquemas«, que a su juicio supondrá «otro recorte», porque «implicará más costes y reducciones de producción» y es una figura a la que no se podrán acoger muchos cultivos de la región para los que las «condiciones son incumplibles».

Efeagro/ Infografía Borja García

Como ejemplo, ha indicado que un viticultor de Tierra de Barros (Badajoz) que quiera cumplir con el ecoesquema de cultivos leñosos puede bajar la producción de su explotación hasta un 75 %. «Quizá se puedan aplicar en otros países de la Unión Europea (UE), pero en Extremadura hay tierras fuertes que, si no se le dan tres o cuatro pases de labor en verano, se agrietan y parten las raíces de leñosos como el olivar o el viñedo«.

El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Extremadura, Ángel Pacheco, ha considerado que «siempre que hay un cambio se produce incertidumbre«, como es el caso de la futura PAC, una normativa que «en líneas generales es prácticamente igual pero con nuevas exigencias medioambientales«.

Para Pacheco lo que más hace peligrar el futuro de la agricultura y la ganadería extremeña es la falta de reciprocidad en los acuerdos comerciales y de asociación de la UE con países terceros, que inciden negativamente en producciones muy importantes en la región como la del tomate o el arroz.

«Se habla mucho de la despoblación de las zonas rurales, pero no parará si el agricultor solo consigue números rojos en sus explotaciones, que en Extremadura son muy profesionales y ya están digitalizadas», ha apostillado.

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Publicado en: Diario de la UE
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