PESCA UE

España está satisfecha con las cuotas atlánticas para pesca pero rechaza el pacto sobre el Mediterráneo

El Gobierno valora el resultado para la pesca en el Atlántico pero muestra su descontento sobre los días de trabajo en el Mediterráneo. El sector pesquero y las autonomías rechazan un acuerdo que reduce las posibilidades para especies como la merluza.

Dos pescadores descargan en un puerto español. Efeagro/Archivo. Marcial GuillénDos pescadores descargan en un puerto español. Efeagro/Archivo. Marcial Guillén

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado “los buenos resultados” que España ha conseguido en las cuotas pesqueras del Atlántico para 2022, pero manifestó su descontento con el acuerdo sobre los días de trabajo en el Mediterráneo, que el país no apoyó.

Esas fueron las conclusiones del titular español tras la reunión de ministros de Agricultura y Pesca que comenzó el domingo y finalizó este martes, en la que se fijaron las posibilidades pesqueras para el próximo año.
“Ha sido un Consejo positivo, un Consejo con buenos resultados, sin duda, en todo lo que se refiere al Atlántico y a los caladeros de mayor interés para España”, declaró en una rueda de prensa tras la reunión.
Sin embargo, dijo que “evidentemente” al país “le habría gustado” que en el Mediterráneo se aceptaran “enteramente” las medidas de selectividad en materia de mallas que España plantea, con las que se pretende pescar de forma más sostenible.

En su opinión, esas medidas de selectividad “deben compensar el esfuerzo en la reducción de días que se plantea en el reglamento comunitario”, del 6 % para 2022, que el país no apoyó.
Una de las principales prioridades de España en la negociación era evitar los recortes en la captura de la merluza sur, que se pesca en el Cantábrico y las aguas del Atlántico desde Finisterre hasta Tarifa.
La propuesta inicial de la Comisión Europea contemplaba una disminución del 18,4 %, pero el acuerdo final plantea una rebaja del 8 %, lo que Planas calificó de “magnífico resultado”.
“Existe, además, un compromiso de revisión del modelo de evaluación del ‘stock’. Yo diría que es una de las conquistas y resultados más positivos”, resumió.

Planas subrayó que “aproximadamente unos 1.200 barcos en todo el Cantábrico y Golfo de Cádiz” pescan la merluza sur y que esa especie es “principal para las comunidades costeras”.
También destacó que los abadejos que se capturan en el Cantábrico y en las aguas del Atlántico situadas frente a la península ibérica pasan de la reducción del 10 % planteada por el Ejecutivo comunitario al mantenimiento de la cantidad de capturas de este año en 2022.
En las aguas del Atlántico situadas frente a Francia, pasan de una caída del 20 % a un mantenimiento de la cifra.
“Muy importante también el lenguado del caladero nacional. La propuesta inicial era de un descenso de un 20 % y pasa a una bajada de un 5 %”, señaló.

Imagen de archivo de bonitos en el puerto de Gijón (Asturias). EFE/Juan González

Un operario transporta cajas con pescado en una lonja española. Efeagro/Juan González

En cuanto a la cigala que se captura en las aguas ibéricas entre Finisterre y Tarifa “se minimiza la propuesta inicial de reducción del 16 %, pasando a un 5 %”.
Respecto al jurel que se pesca entre Finisterre y Tarifa, las capturas van a crecer en 2022 un 12 %, tal y como proponía el Consejo Internacional para la Exploración del Mar, frente al recorte del 16 % planteado por el Ejecutivo comunitario.
“Esta ha sido la parte más brillante. (…) Ha sido un resultado muy positivo, lo quiero valorar muy positivamente. Por desgracia, en lo que se refiere al segundo reglamento, al reglamento mediterráneo, la conclusión no ha podido ser tan positiva, razón por la cual no lo hemos podido apoyar”, expuso.

España ha sido el único país que no ha respaldado el acuerdo sobre los días de trabajo en el Mediterráneo para 2022, que finalmente se queda en una rebaja del 6 % e incluye una posible recuperación mediante medidas de selectividad de un 2 % de esos días. En un principio, se planteó una bajada del 7,5 % en el esfuerzo pesquero.
“Esa selectividad debería haber sido compensada totalmente, es decir, aquellos que hubieran hecho ese esfuerzo de selectividad o que hacen ese esfuerzo de selectividad de las mallas, lógicamente, no tendría sentido el efectuar una reducción suplementaria”, detalló.
Sobre las aguas compartidas con el Reino Unido, la Comisión Europea aún no ha logrado un pacto con Londres, señaló Planas.

Rechazo de autonomías y sector

El sector pesquero y las comunidades autónomas españolas han rechazado este martes el acuerdo del Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) sobre las capturas para 2022, que reduce las posibilidades en el Atlántico para especies como la merluza y rebaja los días de faena en el mar Mediterráneo.

El acuerdo, alcanzado en Bruselas en el Consejo celebrado del domingo al martes, ha sido criticado por las organizaciones de armadores, titulados náuticos, por los ecologistas y por las principales autonomías pesqueras.
El pacto reduce un 8 % las capturas de merluza ibérica en aguas del Atlántico y también rebaja un 6 % adicional los días de faena para la flota del Mediterráneo, que ya ha visto rebajadas sus jornadas de trabajo estos últimos años.
España votó en contra de la parte del acuerdo relativa al Mediterráneo, pero apoyó y consideró satisfactoria la reglamentación sobre el Atlántico.

El secretario general de la patronal de armadores Cepesca, Javier Garat, ha declarado a Efeagro que el acuerdo es “malo, un nuevo palo y un castigo” para la flota española.
Ha subrayado que es especialmente negativo en el caso de las medidas para los buques del Mediterráneo, que ya han sufrido recortes en sus jornadas de faena en los últimos años, más el descenso de actividad como consecuencia de la covid-19.
Garat ha criticado que la CE haya sido “inflexible” tras un año muy complicado por razones como el alza del precio del gasóleo.

También han sido negativas las reacciones de las consejeras responsables de Pesca de Galicia, Rosa Quintana, y de Andalucía, Carmen Crespo, que viajaron a Bruselas para seguir las negociaciones de la UE.
Quintana ha calificado de “escaso” y “limitado” el acuerdo pues, en la mayoría de los asuntos sobre límites de capturas “únicamente se lograron suavizar algunas propuestas de recortes o la estabilidad en las cuotas de otros recursos complementarios o accesorios”, según un comunicado.

La representante de la Xunta “ha desaprobado” que España votase a favor del pacto general y solo rechazase las medidas del Mediterráneo.
La consejera andaluza ha manifestado que el acuerdo implica “recortes inasumibles” especialmente para los arrastreros del Mediterráneo.
Crespo ha lamentado la “insensibilidad” y ha criticado “cierta indolencia” por parte de la Comisión Europea (CE) en un contexto de máxima dificultad para un sector muy vulnerable.

Desde el País Vasco, el director de Pesca del Ejecutivo autonómico, Leandro Azkue ha calificado de “mala noticia” el recorte de la cuota de merluza en aguas ibéricas, si bien ha puntualizado que aún queda pendiente, para la flota vasca, el desenlace de las negociaciones en aguas del norte, compartidas con el Reino Unido.
La Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros, con sede en Vigo, ha criticado el resultado de las negociaciones en la UE, a las que ha calificado de “teatrillo de recortes” y “circo”.

Para esta asociación, el resultado “repite más o menos el mismo ritual de cada año, permitiendo a los gobernantes hacer una lectura triunfalista del proceso, cuyo resultado siempre es seguir menguando la capacidad de nuestra flota”.
Por motivos opuestos, las organizaciones ecologistas Oceana y Our Fish-Seas at Risk han criticado el acuerdo, por considerar que los Gobiernos “cierran los ojos” ante la sobrepesca, aprobando capturas que superan niveles recomendados por los científicos.

Etiquetado con: , , , ,
Publicado en: Pesca
(No Ratings Yet)
Cargando…

COMIDA Y BEBIDA