SEGURIDAD ALIMENTARIA

España notifica 18 alertas alimentarias en 2019: así funcionan los protocolos

Las autoridades sanitarias son cruciales en la red de alerta, cuyo objetivo final es atajar los brotes, evitar su expansión y minimizar los riesgos para la salud.

Un  hombre cocinando alimentos de origen vegetal. Foto: Pexels.Un hombre cocinando alimentos de origen vegetal. Foto: Pexels.

El brote de listeriosis detectado en la carne mechada es la decimoctava alerta que notifica España en lo que va de año a la Comisión Europea por alimentos, nacionales o importados, para humanos o animales, retirados por presencia de sustancias o patógenos que exceden los límites legales.

La cadena desde que se confirma la contaminación de un alimento en un Estado miembro hasta que la Unión Europea lanza una alerta comunitaria en su Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (Rasff en sus siglas en inglés) está compuesta por eslabones en los que las autoridades sanitarias son cruciales y cuyo objetivo final es atajar los brotes, evitar su expansión y minimizar los riesgos para la salud.

Antes de la listeria, España, por ejemplo, avisó el 28 de junio a la UE de que había detectado contenido demasiado alto de gluten en “muffins” (magdalenas) que debían estar libres de esta proteína; o el 28 de enero, cuando informó de la presencia de toxina botulínica en sardinas en lata procedentes de Portugal.

El brote de listeria ha puesto ahora el foco en esa red de alerta cuyo funcionamiento ha explicado a Efeagro el experto en seguridad alimentaria del centro tecnológico Ainia, Roberto Ortuño.

En concreto, el primer paso, antes de decretar una alerta, es que la autoridad sanitaria competente, en mano de cada comunidad autónoma, confirme la contaminación de un producto gracias a las inspecciones oficiales o a las ejercidas dentro de los programas de autocontrol que debe tener cada empresa alimentaria.

Hay diferentes puntos de la cadena de distribución donde puede saltar una alerta, pudiendo notificarse por ejemplo a la entrada en puerto de materias importadas o, en el peor de los casos, una vez puesto a la venta, como ha ocurrido con la carne mechada de Magrudis.

Cuando una región confirma un caso, transmite la información al resto de comunidades autónomas y al Ministerio de Sanidad a través del Sistema Coordinado de Intercambio de Información (Sciri) para que las autoridades comprueben si el alimento se ha distribuido en más zonas y vigilen los riesgos sanitarios.

Una persona manipula alimentos en una cocina. EFE/Sebastião Moreira/Archivo

En ese punto, es el Ministerio de Sanidad el encargado de transmitir la alerta a la UE para el conocimiento del resto de Estados miembro.

Ortuño ha detallado que es trámite habitual, incluso aunque el producto no haya sido distribuido a otros países como ha sido el caso de la carne mechada, para determinar el origen de posibles toxiinfecciones que puedan reportar ciudadanos que hubiesen viajado al país en el que se detectó el foco.

Esos 18 avisos que ha emitido España suponen cerca del 7 % de las 261 alertas de este tipo registradas en la UE en los ocho primeros meses del año. Son unas cifras que, según Ortuño, no deben alarmar ya que los estándares de seguridad alimentaria de España son “perfectamente homologables” con los del resto de la UE.

Para este experto, hay que tener en cuenta además que España es “una de las despensas de Europa, líder en abastecimiento de pescado y de frutas y hortalizas”, lo que, a su juicio, facilita que el país pueda aportar más notificaciones a la red.

“Somos grandes productores y eso hace que sea más probable las notificaciones pero, de ninguna manera, se percibe que España sea especialmente problemático”, ha incidido.

En la red de alerta europea se recogen datos básicos como el riesgo para la salud, que en el caso de la carne mechada era “serio”.

Para decretar ese tipo de riesgo, se tienen en cuenta el grado en el que la contaminación rebasa los límites permitidos, si se trata de un alimento poco o muy consumido y de la potencia patógena de la sustancia contaminante.

Es un riesgo que puede situarse en el corto plazo -con consecuencias inmediatas para la salud como la listeriosis- o a largo plazo, cuando por ejemplo se refiere a alertas por exceso de contenido en metales que puede tener consecuencias para el organismo en el futuro.

El sistema es “muy” preciso y detecta “muchas alertas”, lo que no quiere decir que todas afecten “a la salud de las personas”, remarca este experto.

Eso permite que la UE tenga los “protocolos y sistemas más exigentes del mundo” en seguridad alimentaria, concluye

Etiquetado con: , ,
Publicado en: Alimentación y Bebidas
(No Ratings Yet)
Loading...