El 50 % se vende en el Puente de la Inmaculada

España cultiva nueve millones de poinsettias para decorar más de una campaña

España ha cultivado nueve millones de poinsettias para esta Navidad, el 80 % con brácteas de rojo intenso, que decoran hogares, tiendas y jardines como el sevillano parque de María Luisa. Con los cuidados oportunos, es posible que duren más de unas fiestas.

Un trabajador arregla unas poinsettias en un invernadero. Foto: EFE ARCHIVO/ Marta Pérez. Un trabajador arregla unas poinsettias en un invernadero. Foto: EFE ARCHIVO/ Marta Pérez.

El director comercial de Syngenta Flowers Iberia, Manel Barot, ha explicado a Efeagro que es “un mercado estable, sin exportación” y el 40 % de su cultivo se concentra en Almería, el 30 % se reparte por Cataluña, Valencia, Alicante y Murcia, y el 30 % restante, por otras zonas de la Península.

Así lo reflejan los datos que maneja Syngenta Flowers, una de las principales suministradoras de planteles de flores de pascua para los invernaderos.

En la Unión Europea, la producción total ascendió a 110 millones de unidades en 2017, con Alemania como país con más tradición en su compra y donde se demanda un mayor porcentaje de plantas con brácteas blancas, otra de las 20 variedades de poinsettias.

 

Captura nocturna de una fuente con poinsettias en el Parque de María Luisa (Sevilla) tomada el pasado día 12 de diciembre. Foto: Cedida por Manel Barot

En España, “el pico de las ventas -en torno al 50 % del total- se produce siempre en el puente de la Purísima“, ha detallado Barot, quien recomienda al usuario que “nunca ponga la poinsettia cerca de un foco de calor (un radiador), ni se exceda en el riego, que suele ser de una vez por semana y con luz, pero no directa”.

El “mayor error” que se comete -ha insistido- es inundarla de agua y dejar el “sustrato negro” en vez de que la tierra mantenga siempre un color “café con leche”.

La Euphorbia pulcherrima -nombre científico de la poinsettia-, aunque se cultiva en invernadero a no más de 12-15 grados, puede aguantar una temperatura de hasta 25 grados, y con los cuidados pertinentes puede prolongar su vida y volver a lucir sus coloridas hojas durante más de una Navidad.

Cuidados para que perdure más de una Navidad

No hay que tirarla pasadas las fiestas“, según Barot, quien aconseja un proceso de cuidado que comienza en enero con dos o tres cortes en los nudos para podar la parte roja de la planta.

En febrero, hay que cambiarla a una maceta mayor, y en marzo, si no hay temperaturas extremas, dejarla en el exterior durante algunas horas incluso bajo la luz solar directa, ha precisado.

A primeros de agosto, hay que recortar su exposición a la luminosidad a no más de ocho las horas y poner la planta en una habitación oscura o rodeada con un plástico opaco el resto de la jornada a lo largo de un mes o mes y medio para que las brácteas cojan de nuevo el color intenso.

“En septiembre ya empezará a pintar algo rojo” y a partir de ese mes retomar los consejos sobre agua y luz del inicio.

Las floristerías esperan una buena campaña

Desde la Asociación Española de Floristas (Aefi) también ponen el foco en la tendencia de utilizar la flor de pascua en la decoración de calles de ciudades y escaparates de las tiendas, “lo que sitúan las estimaciones de ventas esta campaña por encima de las 2017“.

Han defendido, además, que las flores de pascua de las floristerías tienen “mayor durabilidad” que las vendidas en hipermercados y supermercados, porque en su opinión tienen unas “condiciones óptimas de conservación y cuidados profesionales” que no hay en las partidas expuestas en bolsas de la gran distribución.

La patronal de la floristería se ha mostrado muy crítica con la utilización de la flor de pascua como producto de reclamo por alguna alguna cadena de distribución que las regala con la compra.

Ante esta situación, Aefi ha aludido a la nueva normativa aprobada por el Gobierno el pasado 8 de diciembre para frenar la venta a pérdidas, que ayudará a combatir “la venta desleal y por debajo del precio de compra“, que “desacredita con un producto de ínfima calidad un elemento como la flor y la planta natural“.

El ABC del cuidado de una poinsettia

La asociación europea para la promoción de la poinsettia Stars for Europe propone una serie de consejos para tratar a estas plantas cuando están enfermas:

-Hojas amarillas: exceso de agua
Las hojas amarillas o colgantes nos indican que las raíces de la poinsettia están dañadas. La causa más común es un exceso de agua. A pesar de que estas plantas normalmente toleran un poco de sequedad, no soportan el exceso de agua. Para evitar que las hojas se vuelvan amarillas, riégalas con moderación y, en lo posible, evita anegarlas.

Como regla general, a una poinsettia se le debe administrar una pequeña cantidad de agua a temperatura ambiente cada dos o tres días. La cantidad de agua necesaria depende del tamaño de la planta, aunque la temperatura en la habitación y su ubicación también son importantes.

Las poinsettias forma parte de la decoración de las mesas en Navidad. Foto: Cedida por Stars for Europe

Sabrás si es hora de regarla cuando el sustrato esté seco y la planta no pese al levantarla. Si la has regado demasiado, déjala secar unos días, hasta que se haya recuperado. Pero si el sustrato está empapado, la única solución es que la saques de su maceta, enjuagues las raíces con cuidado y la trasplantes en un sustrato fresco.

-Hojas verdes colgando: aire frío o corrientes de aire
El aire frío o las corrientes de aire suelen ser la causa de la pérdida de hojas de la poinsettia, aunque estas aún estén verdes. Es algo que esta amante del calor no tolera en absoluto. Una temperatura inferior a los 12 °C es suficiente para que sufra daños permanentes. Por tanto, nunca debes comprar plantas que hayan estado cerca de corrientes de aire o al aire libre en la floristería o en el centro de jardinería.

Debes envolverlas con cuidado antes de llevártelas a casa y desenvolverlas en un lugar cálido. La oscuridad también puede hacer que las hojas se caigan. A las poinsettias les gusta la luz,
por tanto, es aconsejable que las coloques en un lugar cálido y soleado. En invierno, la luz solar directa no las dañará. Sin embargo, cuando las hojas comienzan a caer, necesitarás comprar una nueva planta.

-Hojas secas y caídas: agua insuficiente
En habitaciones con ambientes secos por la calefacción, temperaturas demasiado altas o luz solar intensa, debes regar las poinsettias con cuidado. Si no reciben suficiente agua, las hojas empezarán a caerse. La planta generalmente se recuperará si le das un poco de agua.

La forma más efectiva de hacerlo es que sumerjas las raíces en agua a temperatura ambiente, elimines luego el exceso de agua y vuelvas a colocar la planta en su maceta. Los tallos u hojas secas deben recortarse.

-Manchas o puntas marrones
Si las hojas están manchadas o presentan puntas marrones, la poinsettia no tiene suficientes nutrientes. Esta carencia en una planta acabada de comprar no suele ser normal, ya que se plantan en suelo pre-fertilizado. Por tanto, no es necesario un aporte adicional durante el primer período de floración. Sin embargo, más adelante, debes añadir regularmente un poco de abono al regarla.

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Publicado en: Agricultura
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