El conflicto de Coca-Cola en Fuenlabrada se acerca a su fin

La embotelladora Coca-Cola European Partners (CCEP) y CCOO han llegado a un preacuerdo dirigido a poner fin al conflicto laboral existente en su planta madrileña de Fuenlabrada.

Foto de archivo. Concentración de trabajadores de Coca-Cola Iberian Partners.EFE/Javier LizónFoto de archivo. Concentración de trabajadores de Coca-Cola Iberian Partners.EFE/Javier Lizón

El acuerdo entre Coca-Cola y CCOO Incluye la posibilidad de abrir un centro logístico y productivo en Madrid. Un portavoz de la compañía ha explicado a Efe que este compromiso pretende acabar con las “discrepancias” existentes entre la empresa y los trabajadores que se prolongaban desde 2014, e implica retirar todas las acciones judiciales en marcha por una y otra parte.
En el marco de este preacuerdo, CCEP -la mayor embotelladora de Coca-Cola a nivel mundial- se ha comprometido a “estudiar” la posibilidad de abrir un centro mixto con labores logísticas y de producción en Madrid.

Trabajadores de Coca-Cola se manifiestan contra el cierre de la planta de Fuenlabrada. EFE/Víctor Lerena

Imagen de archivo de trabajadores de Coca-Cola manifestándose contra el cierre de la planta de Fuenlabrada. EFE/Víctor Lerena

Algunos puntos del acuerdo para Coca-Cola Fuenlabrada

Por el momento, el grupo va a cerrar el centro logístico de Fuenlabrada y analizará “la necesidad o no de un proyecto mixto, que deberá encajare en la estrategia” de CCEP a nivel europeo para llevarse a cabo, según estas mismas fuentes, que han precisado que hasta que se adopte una decisión definitiva, los trabajadores estarán “de permiso retribuido”.
El sindicato mayoritario en la planta de Fuenlabrada, CCOO, reclamaba precisamente que la planta recuperara las labores productivas y no fuera únicamente un centro logístico -con funciones de almacenamiento, manipulación de vidrio e I+D+i según la empresa-, como era desde el año 2015, además de denunciar que en la práctica apenas tenía actividad.

Los orígenes del conflicto

El conflicto arrancó en 2014, cuando la embotelladora aprobó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaba a más de 800 trabajadores, la mayoría empleados de esta planta.
Un año más tarde, el Supremo declaró nulo dicho expediente y obligó a la firma a readmitir a los trabajadores, que acató la sentencia pero cambió sus funciones al modificar las condiciones de la fábrica para convertirla únicamente en centro logístico.
El conflicto entre las dos partes terminó nuevamente en el Supremo, que consideró en enero de 2017 que la readmisión de los trabajadores de Coca-Cola Fuenlabrada había sido correcta, aunque los problemas continuaron hasta ahora.
En un comunicado, CCOO ha informado de que el documento firmado ha contado con el apoyo del 95 % de la plantilla y que recoge el compromiso de la empresa de “retornar a un proyecto fabril” en Madrid en un plazo máximo de dos años.
“Ante la posibilidad de que CCEP no cumpla con ese compromiso de instalar una fábrica (…) se ha incorporado al preacuerdo un Plan Social como garantía para toda la plantilla”, reza el texto.
Concretamente, se abonaría el 80 % del salario neto de media a los trabajadores de menos de 52 años y se extinguiría el contrato de los mayores de 61 años “con indemnización y pago único pactado para acceder a la jubilación”.
Para aquellos empleados de entre 52 y 61 años, se ha acordado, según CCOO, “activar la prejubilación con extinción de contrato por incumplimiento del proyecto logístico con salarios medios del 93 %”.

Publicado en: Empresas
(No Ratings Yet)
Loading...