El calor abrasa la campaña de cereal cuya producción puede caer hasta un 30 %

El calor reduce las expectativas de una campaña de cereal que avanza en España con previsiones de mermas importantes de entre un 20 % y un 30 % en un ejercicio clave, pues la guerra de Ucrania complica bastante las importaciones de grano necesario fundamentalmente para la alimentación de ganado.

Campo de cereal. PexelsCampo de cereal. Pexels

A pesar de que como medida excepcional para hacer frente a esta situación se ha permitido sembrar en barbechos, todas las organizaciones agrarias y Cooperativas Agro-Alimentarias prevén caídas en la producción y en la superficie de siembra.

Si ola de calor de mayo ya disparó las alarmas, las altas temperaturas que sufre casi toda la península ibérica estos días están reduciendo aún más las previsiones.

La cosecha española de cereales alcanzará 17,6 millones de toneladas esta campaña, lo que supone una reducción del 29,6 % respecto a la anterior y una producción insuficiente para las necesidades de consumo, según las previsiones de Cooperativas Agro-alimentarias.

Las cooperativas han publicado este jueves sus estimaciones de cosecha de cereales, que este año se verá mermada por el «estrés» que han sufrido las plantas a lo largo de todo su ciclo vegetativo, debido principalmente a la falta de lluvia y al calor de mayo y junio, según un comunicado.

Por cultivos, la producción de trigo blando alcanzará los 5,05 millones de toneladas, con un descenso del 32,11%, de acuerdo con los aforos de las cooperativas.

La de cebada se situará en 6,6 millones de toneladas (-29 %); la de maíz en 3,5 millones de toneladas (-15,8 %) y la de trigo duro en 674.402 toneladas (-9,3 %).

«Sin duda la cosecha corta no cubre las necesidades de consumo, lo que supone un gran reto para el sector cerealista español, que necesitará complementar la producción nacional con importaciones para abastecer las necesidades de la importante cabaña ganadera nacional», han subrayado las cooperativas.

 

Preocupación desde el inicio

 

La patronal agraria Asaja fue la primera en lanzar sus estimaciones; a inicios de mes y antes de la actual ola de calor cifraba ya en un 21 % la reducción de la producción de cereales en España debido a las altas temperaturas y la falta de lluvia en el mes de mayo, una realidad que se sigue complicando en estas semanas.

Estos dos condicionantes habían frustrado las buenas perspectivas de la campaña, según las previsiones de la mesa sectorial de Asaja, que tildaba esta realidad de «especialmente preocupante» para un país deficitario en grano y en un «contexto internacional actual de falta de materias primas.

Campo de cereales. Efeagro/Aetc

Y alertaba de que la posibilidad que con carácter excepcional se ha abierto este año para realizar siembras en tierras de barbecho no había tenido la respuesta «esperada» ya que los costes de los inputs «han echado para atrás a muchos productores».

La organización agraria COAG comparte que la campaña caerá y cifran esta reducción en, al menos, un 30 % respecto a la media de otros años pero con zonas donde puede caer hasta un 50 %, como en la provincia de Zamora, según su responsable de este área, José Roales.

En declaraciones a Efeagro ha señalado que la afectación será similar para todos los tipos de cereales, si bien, puede ser algo superior en el trigo al ser un cereal «más delicado» y menor en la cebada, que es «más rústica y aguanta más» los contratiempos meteorológicos, responsables de esta bajada de cosecha.

En algunas zonas de cultivo se están obteniendo rendimientos que no llegan a los 2.000 kilos/hectárea de cebada frente a los 4.000 kilos/ha de media habituales, según ha puesto de ejemplo.

Roales cree que detrás de esta realidad está el cambio climático que ya ha llevado en los últimos seis o siete años a adelantar las cosechas y que provoca alteraciones impropias de épocas del año como los días de calor veraniego que hubo en mayo en la península, justo en un momento «crítico» para los cultivos.

Un agricultor contempla los efectos de la sequía en una finca de Albacete. Foto: EFE/Manu

Un agricultor contempla los efectos de la sequía en una finca de Albacete. Foto: EFE/Manu

Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) ha ofrecido este miércoles cifras para Castilla y León: el invierno tan seco y sobre todo las extremas temperaturas de mayo y junio puede hacer descender entre el 40 y 50 % la producción de cereal en esta región una de las que cuenta con unos rendimientos más altos.

Su técnico especialista en cereales, David Erice, quien ha preferido no dar cifras de producción generales, ha estimado que podrían quedar por encima de las de 2017, que fue la peor campaña de los últimos años.

Además, ha llamado la atención sobre la reducción en la superficie sembrada de cereales en todo el país y en cómo ha afectado el calor a las zonas cerealistas del norte, que son las que producen con mejores rendimientos.

De cara al futuro, ha instado a ver cómo afecta toda esta situación a los consumidores de este insumo, principalmente la campaña ganadera, para ver «hasta cuándo pueden aguantar» la situación de altos precios derivada de la escasez de cereal y de los problema de disponibilidad a nivel internacional.

Publicado en: Agricultura
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