GASTRONOMÍA SOLIDARIDAD

Bocados solidarios a golpe de cocina de autor en el primer gastrobar social

El primer gastrobar social de España empieza ya a pisar el acelerador en Arroyo de la Miel-Benalmádena (Málaga) tras dejar atrás los meses críticos de la pandemia con el fin de ayudar a las personas necesitadas.

Exterior del gastrobar social 'La vida es bella' en 2019. Efeagro/LVEBExterior del gastrobar social "La vida es bella" en 2019. Efeagro/LVEB

El primer gastrobar social de España empieza ya a pisar el acelerador en Arroyo de la Miel-Benalmádena (Málaga) tras dejar atrás los meses críticos de la pandemia con el fin de ayudar a las personas necesitadas a través de una cocina de autor cuyos platos tienen un sabor especial, el de la solidaridad.
En “La vida es bella”, así se llama este proyecto de Alonso Javier Gaspar, se pueden degustar gyozas japonesas, tosta de cecina y pipas, guao bao taiwanés, bombones de salmón o hamburguesa de ternera premium pero más allá de dar gusto al paladar lo que aquí importa es que los beneficios que se obtengan tienen como fin único ayudar a personas sin recursos o causas benéficas con especial dedicación a los niños, según cuenta a Efeagro.

A este empresario del mundo inmobiliario, la idea le surgió tras visitar el museo judío de Berlín donde sufrió un fuerte impacto emocional al imaginar “el horror” que pasó el pueblo judío en esas tierras.
Ese impacto, que califica de “catarsis”, unido al valor que le da a ayudar, fueron la unión perfecta para que se le ocurriese abrir este bar.
“Quería hacer algo por los demás, dejar un pequeño legado, que yo me sintiera orgulloso”, indica.

Apertura en mayo de 2019

Se puso manos a la obra, en mayo de 2019 abrió el local en la calle Blas Infante de la citada localidad malagueña, pero cuando empezaba a dar a conocer su idea se vino encima la pandemia de la covid-19 que tanto ha afectado a la hostelería.
Por el momento, los beneficios obtenidos del gastrobar provienen de aportaciones voluntarias pero el fin es que el local, en el que trabaja una decena de personas, consiga entrar en beneficios próximamente.

La responsable del área lúdico-social del gastrobar social, Maite Chacón, muestra el tablón con los “menús” y “cafés pendientes”. Efeagro/J.J.Ríos

Más allá de esa vía de ingresos, una de las iniciativas destacadas es la creación de los “menús pendientes” a cinco euros y “cafés pendientes” (1 euro) que son el dinero extra que los comensales pueden dejar para que luego se sirvan comidas a personas necesitadas que llegan al bar por oídas o derivados de organizaciones como Cáritas.

Una de las iniciativas destacadas es la creación de los “menús pendientes” a cinco euros

Precisamente, el presidente de Cáritas parroquial de Arroyo de la Miel-Benalmádena, Antonio Herrero, considera este proyecto como una “experiencia innovadora”.
Cáritas pidió a “La vida es bella” que para derivarle a gente sin recursos debían sentarlos en las mesas a comer junto al resto de los clientes de pago; una petición que “entendieron perfectamente y aceptaron”. Por eso, cree que la grandeza de este local, más allá de ofrecer “un plato caliente”, es “devolver la dignidad” a personas en situación de exclusión social.
“Hay días que podemos enviar a 10-12 personas y nunca nos han dicho que sean muchos”, subraya.

En ese sentido, Javier Gaspar, como impulsor de la idea, detalla que siempre se ofrecerá un menú aunque en ese momento no haya saldo en la cuenta y con ello han conseguido despachar hasta el momento cerca de 300 comidas.

Ayudando a los niños

Los niños son otro de los principales focos de atención de esta acción porque, según Javier, son “la parte débil” de la sociedad.

La responsable del área lúdico-social del gastrobar social, Maite Chacón, recuerda que el día de la inauguración se organizó una cena con música en directo en el que se recaudaron fondos para Carmen Leyre, una niña con miopatía nemalínica. Se trata de una enfermedad neuromusuclar congénita rara que le paraliza hasta la musculatura involuntaria básica por lo que necesita una vía para comer y maquinaria para respirar.

Es la “madrina” del proyecto, cuenta con una hucha recaudatoria en la barra del bar, ya que sus terapias cuestan 80 euros a la semana, y ahora también han organizado un sorteo para conseguirle una silla de baño especial.

El gastrobar es por lo tanto un “punto de encuentro de propuestas solidarias” cuyas paredes parecen una pequeña pinacoteca con los cuadros pintados por Javier y en el que se puede comprar su libro “12+1. Faros para una vida con sentido”.
El dinero obtenido con sus ventas se está destinando a asociaciones que trabaja con niños y jóvenes en peligro de exclusión social o con enfermedades graves.
“La vida es bella”, nombre elegido en honor a la afamada película de Roberto Benigni, ha conseguido también ya varios reconocimientos, entre ellos el de “Ciudad con Alma”, que les sirve como acicate para seguir perseverando en sus objetivos.

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