AGRICULTURA SOSTENIBLE

La agricultura sostenible ofrece un impulso a las comunidades rurales de Bulgaria

La agricultura familiar no es una tarea fácil, pero una joven pareja búlgara ha demostrado que la agricultura sostenible puede ser una empresa comercial exitosa, al tiempo que ayuda a revivir una de las regiones más pobres de la Unión Europea (UE). Informa EURACTIV Bulgaria.

Dimitar Stanchev y Ralitsa Kuneva, una joven pareja búlgara de agricultores junto a sus hijos.  EFEAGRO/EuractivDimitar Stanchev y Ralitsa Kuneva, una joven pareja búlgara de agricultores junto a sus hijos. EFEAGRO/Euractiv
Los jóvenes agricultores búlgaros Dimitar Stanchev y Ralitsa Kuneva han atendido a sus colmenas localizadas en las montañas Strandzha, en el sureste de Bulgaria, por más de 12 años.
Los dos jóvenes agricultores producen y procesan de 35 a 40 toneladas de miel orgánica anualmente, de las cuales 18 toneladas son exportadas al mercado europeo.
Además de producir codiciados productos como la miel de maná, registrada como una Indicación Geográfica Protegida europea, y otros productos novedosos de la miel, la pareja también ha invertido mucho en su comunidad local.
Junto a su producción de miel, también tienen su propia fábrica de procesamiento y cultivan 30 hectáreas de vegetales orgánicos, con los que abastecen su restaurante, en el que los visitantes pueden probar productos directos de su propia explotación.
“Casi todo lo vendido en nuestro restaurante viene de nuestra granja”, asegura Stanchev, y añade que lo que no es producido en su explotación lo traen de granjas locales, a las que también quieren promocionar.
“Cada producto del menú tiene indicado el origen y de qué granja proviene. Por lo tanto, cada uno de nuestros comensales puede conocer más sobre la producción de los agricultores locales”, alega.
Un agricultor en un tractor en Bulgaria. Efeagro/EPA/Vassil Donev

Un agricultor en un tractor en Bulgaria. Efeagro/EPA/Vassil Donev

Además de apostar por este próspero negocio, la pareja también invierte en su localidad, Indje Voivoda, pavimentando sus calles con su propio dinero, construyendo senderos ecológicos y carriles para bicicletas, y también buscan lanzar un festival para presentar los productos únicos de la región.
Con esto, la pareja ejemplifica los objetivos clave de las políticas emblemáticas alimentarias de la Unión Europea, la estrategia “De la granja a la mesa”, que busca acortar las cadenas de suministro agrícola y, por ese medio, ofrecer mejores ingresos a los productores.
Asimismo, la reforma del programa de subvenciones a la agricultura de la UE, la Política Agrícola Común (PAC), busca priorizar pequeñas y medianas producciones y animar a los jóvenes a unirse a la profesión.
Para tal fin, la reforma de la PAC establece una serie de medidas, como ofrecer un mayor nivel de ayuda por hectárea a pequeñas y medianas explotaciones y reservar un mínimo del 2 % de los pagos de ayuda directa asignados a cada país de la UE para los jóvenes agricultores.

Hasta ahora, estos dos jóvenes productores han solicitado con éxito dos proyectos de la UE bajo el programa de la PAC de desarrollo rural.

El primer proyecto fue completado satisfactoriamente en 2015. Una subvención de 90.000 euros les ayudó a financiar un proyecto para la extracción profesional de miel.

Sin embargo, Stanchev apunta que el apoyo ofrecido podría mejorarse.

En concreto, le gustaría que se eliminara la norma por la que los productores deben mantener maquinaria subvencionada por fondos europeos durante cinco años, ya que se producen rápidos cambios tecnológicos.

Señala que cada año salen mejores máquinas y las granjas pierden su competitividad, por lo que en solo dos o tres años las máquinas compradas con este dinero se quedan “obsoletas”.

Esta pareja de productores está buscando implementar un nuevo proyecto con una inversión por valor de 350.000 euros, apoyado por el mismo programa.

Este fondo les ayudará a hacer crecer su negocio todavía más, incluyendo una fábrica y 1.300 nuevas colmenas y maquinaria para la producción de forraje de abeja.

El camino a las producciones orgánicas

Otro objetivo clave de la estrategia “De la granja a la mesa” es que al menos un 25 % de los cultivos sean cultivados  de forma orgánica para 2030. Pero, mientras Stanchev y Kuneva ya están trabajando para alcanzar esta meta, para Bulgaria será un gran reto.
De acuerdo a los últimos datos de Eurostat, de 2018, este país es uno de los peores en la lista de países de la UE en lo que se refiere a tierras usadas para producciones orgánicas, con solo un 2,4 % de tierras con cultivos orgánicos.
Sin embargo, estas cifras representan un aumento del 230 % respecto a 2012,  que se ha atribuido en gran parte a la disponibilidad de subvenciones adicionales de la UE para la agricultura ecológica.  
Ahora, la esperanza es que ejemplos como este demuestren que este enfoque podría funcionar en otros lugares del país, ayudando a salvaguardar los recursos naturales al tiempo que se reviven regiones rurales pobres de Bulgaria.
(1 votes, average: 5,00 out of 5)
Cargando…

Horticultura

MUNDO RURAL

PODCAST “NOTICIAS DE LA PAC”