Jonas Tofterup Master of Wine

“El vino rosado está creciendo en muchos mercados”

Jonas Tofterup, uno de los miembros más recientes del selecto Institute of Master of Wine, que reúne a unos 380 profesionales de ámbitos diversos del sector vinícola mundial, considera que el vino rosado es “tendencia” y su demanda va “en crecimiento”.

Jonas Tofterup, uno de los miembros más recientes del selecto Institute of Master of Wine

Este martes ha sido uno de los participantes en el primer foro internacional Rosadum celebrado en Tudela, donde ha ejercido de maestro de ceremonias en una cata y como ponente en una mesa redonda.
Danés de nacimiento pero residente en España desde su nacimiento, Tofterup, en una entrevista concedida a Efe, ha considerado que el vino rosado es actualmente “tendencia” en términos de consumo, cuya demanda “está en crecimiento” y que es tenido cada vez más en cuenta en ámbitos como la hostelería.

Pregunta.- ¿Es el rosado el gran desconocido del mundo vinícola?

Respuesta.- No diría tanto. Pero sí que ha estado algo olvidado, sobre todo si echamos la vista unos diez años atrás. Pero en el último lustro se ha vuelto a relanzar, las ventas han aumentado considerablemente, en especial en algunos mercados. Antes era un producto ligado al turismo, un producto poco complejo, fácil, un vino simple, pero hoy en día está mucho más establecido a nivel de consumo.

P.- ¿ ¿Ha habido prejuicios con respecto a este tipo de vino?

R.- Desde luego. Por ejemplo, algo tan simple como el propio color rosa siempre se ha relacionado con el escaso consumo masculino y hoy en día el color rosa está de moda, entre todo el mundo.

P.- ¿Cuáles son los principales países consumidores de rosado a nivel mundial?

R.- El 50% del consumo mundial lo aglutinan entre Francia y Estados Unidos. Concretamente en Francia, el rosado representa el 30% del volumen que se consume, muy por encima del vino blanco, que llega solo al 15%. Se están experimentando crecimientos tremendos.
En mi país de origen, Dinamarca, el consumo ha crecido entre 2017 y 2018 un 250% y de 2018 a este año el aumento ha sido del 100%. Algunos mercados están activándose mucho.

P.- ¿Qué razón hay para explicar ese crecimiento?

R.- Un aspecto importante es que, en general, el consumidor se ha cansado entre comillas, de vinos con mucho cuerpo, mucho peso, mucho alcohol o mucha madera. La gente busca algo más ligero de tomar, que sea bebible sin cuchillo y tenedor, fácilmente digerible. El rosado entra en esos parámetros perfectamente.

P.- Se suele ligar también a un consumidor más joven. ¿Es así?

R.- Es un hecho estadísticamente comprobado que el rosado cala más entre un público joven y menos en los consumidores que superan los 50 años. No hay ninguna duda de que la juventud está moviendo mucho el producto.

Varias copas de vino rosado sobre una mesa.

Varias copas de vino rosado. Foto: Pexels.

P.- Y en el ámbito de la producción, ¿quién lidera el ránking?

R.- Sin duda, España, que es el mayor productor de rosado a nivel mundial. Entre los cuatro países más productores acumulan el 80% del global a nivel mundial y ahí están España, Italia, Francia y Estados Unidos. En el caso estadounidense, su producción se basa en un vino de corte más dulce, más ligero, quizás dirigido a consumidores no habituados al vino, algo muy comercial.

P.- El mundo de la restauración y la hostelería, ¿está también abriéndose a esta moda del rosado en las cartas de los restaurantes?

R.- Lo está haciendo y se puede afirmar que las cartas de vinos de los restaurantes cuentan cada vez con más oferta de rosado. Lo hacen porque hay más demanda, obviamente. Pero es curioso que mucha gente muy profesional, los sumilleres y gente con peso, no entienden el ‘boom’ que hay con el rosado porque no somos el consumidor tipo de este producto. Pero está claro que por nuestra parte también nos adaptamos a las tendencias y hay que cubrirlas.

P.- Dentro de la propia tendencia que supone el consumo de rosado, ¿qué aspectos específicos busca el consumidor?

R.- La tendencia que ahora mismo atrae al consumidor, lo que diríamos que está de moda, son los vinos pálidos cromáticamente. Y sin embargo en este foro que celebramos aquí en Tudela estamos catando una mayoría de vinos de coloración más densa. Es curioso cómo la gente valora mucho el producto vinícola por el color, prejuzgando que, a más oscuridad o tonalidad, son más pesados a la hora de beberse, cuando eso es algo que no es cierto.

P.- ¿Falta cultura del vino en la población en general?

R.- En general, creo que sí. Lo más importante que tenemos que hacer es transmitir el vino no como un producto masivo, sino como una cultura en sí misma, es decir, una bebida tras la cuál hay una historia y unas personas que durante años han trabajado en ese producto. Pero también hay que entender que el consumo hoy en día es así, uno se compra unos vaqueros y a lo mejor los toca, le gustan y ya está, no mira nada más.

P.- ¿Cree que el vino es susceptible de encuadrarse en esa tendencia actual en la que el consumidor analiza concienzudamente aspectos como el origen o el método de fabricación del producto?

R.- Soy optimista con respecto a eso y creo que sí. Sobre todo en el consumidor más joven se busca aquello que no genere huella de carbono, que sea ecológico, que responda a criterios de sostenibilidad. Y eso implica a pensar más en la calidad que en la cantidad, lo cual es importante.

(1 votes, average: 5,00 out of 5)
Cargando…

MUNDO RURAL

PODCAST “NOTICIAS DE LA PAC”